Hace unas semanas, mi primo y su novia, me pidieron que fuera a ver la casa que se habían comprado y que querían reformar, para ver cómo veía yo el tema de la cocina. El tema! Y es que la cocina, es un gran tema.

Me preguntaban si abrir la cocina o no al salón. Mi respuesta fue clara. Si. Tirar la pared que separaba la cocina del salón sería un gran «qué», que decimos los catalanes. Y es que ya no es solo una moda, sino que tiene sus ventajas. Aunque ella lo tenía claro, a él le costaba un poco más, porqué no veía la gran posibilidad de tener un espacio grande para compartir. I digo para compartir porqué las cocinas son el núcleo central de nuestras casas, dónde pasan la mayoría de acciones diarias cuando estamos en nuestro hogar.

Si antes las cocinas se arrinconaban y se dejaba a las mujeres, que pasaban el día realizando tareas del hogar, en ellas cocinando o fregando platos, hoy en día, la mujer trabajadora o ama de casa, ya no quiere estar encerrada en ese habitáculo, sino que quiere compartir espacio y comunicación con los miembros de su familia o amigos que vienen a comer en casa. Comunicación! Esta es mi gran razón, pero os voy a explicar algunas más… Además de haberse convertido en zonas con una estética preciosa.

LA COMUNICACIÓN

Abrir la cocina al salón nos va a permitir que, el poco rato que la rutina de hoy en día nos deja estar juntos en casa después de coles, trabajos, extraescolares, deportes y tareas varias, una pared no nos quite la convivencia y la comunicación entre nosotros. En el fondo somos animales de contacto, de relaciones. Así que qué mejor que poder tener un espacio que nos permita entablar conversaciones mientras cocinamos, unos acaban de hacer los deberes en la barra, otros paran la mesa para comer, otro lava los cacharros,.. Poder disfrutar de los nuestros, todos juntos, en un mismo espacio, sin arrinconar a nadie en una «habitación» a parte.

Recuerdo el cambio que noté cuando, de pasar de estar en casa de mis padres con un espacio abierto, a ir a vivir con Arcadi a nuestra primera casa, con la cocina separada. Madre mía! Teníamos claro que, algún día, tiraríamos la pared para poder abrir el espacio. Qué distinto vivíamos los pocos ratos que nos pasábamos juntos, recorriendo pasillo para poder recoger y parar la mesa. Y la comunicación, fatal. Nos veíamos super poco y además, el poco rato que estábamos juntos, teníamos tareas varias que los espacios no nos ayudaban a compartir.

DE OLORES Y HUMO, YA NADA

Las campanas extractoras han evolucionado tanto, como para no tener el problema de olores y humos. Así que ya no son una excusa para quien quiere abrir los espacios. Siempre recomiendo que las campanas sean mínimo unos 10-20 cm más grandes en anchura que la placa de cocción, para asegurar que los humos se vayan correctamente. Aunque, tengo que probar las nuevas campanas de techo, que ya he colocado en algún cliente que no quería ver una campana bajando de su techo. Como digo, todo evoluciona, y seguro que funcionan genial recogiendo humo y olores. (Mirad la foto que os dejo un poco más abajo, dónde se ve claramente que, aunque la Thermomix no esté debajo de la campana, ésta se lleva su vapor)

GANAR EN LUZ NATURAL Y EN ESPACIO

Aunque parezca mentira, si, se gana en espacio. Y es que eliminar pasillos que nos llevan a los distintos habitáculos de nuestras casas, nos pasa factura. Además, conseguiremos tener un espacio mayor, y nuestra vista nos lo va a agradecer. Al igual que nuestro corazón, puesto que la sensación que nos dan los espacios abiertos, de comodidad y confort, no nos la dan los espacios encerrados y pequeños. Así pues, también va a ayudarnos a sentirnos menos «clausurados» y más relajados en nuestra casa. Otro punto a favor de las cocinas abiertas!

Si normalmente las cocinas tienen una sola ventana, abriéndola al salón, vamos a ganar en luz natural. Algo que nuestra vista nos va a agradecer también. Otro punto a favor para la apertura, y más si somos amantes de la luz del sol.

ESPACIO MULTIFUNCIONAL

Lo que os decía en el primer apartado, poder tener un espacio que nos una a todos, aunque hagamos diferentes funciones. Lavar platos, cocinar, hacer los deberes, leer en el sofá, tomarse una copa de vino en la barra, vigilar a nuestros hijos que juegan en frente del sofá,… Mil funciones que nos permiten hacer los espacios grandes y que toda la familia lo va a agradecer. Espacios para compartir los unos con los otros.

LOS ANFITRIONES POR EXCELENCIA

Tener un espacio abierto es un lujo. Así que si te gusta tener a familia y amigos en casa, hacer comilonas de las buenas, juntarlos en Navidad,… Entonces, otra razón más para abrir la cocina. Porqué como ganamos espacio, vas a poder montar una mesa enorme que los junte a todos para celebrar las cosas importantes y cotidianas de la vida.

cocina abierta, hace que ganemos en comunicación
Foto de un día en 2015, cuando con los amigos nos juntamos en casa para hacer sushi.

Pues nada, aquí te dejo mis razones. Yo lo tengo claro. Ahora que vivimos en una casa con espacio abierto, no volvería para nada a encerrar la cocina en un habitáculo distinto. Porqué es la parte central de nuestra vida en familia.

Aquí te dejo el link de un proyecto de reforma que hice, en el que abrimos espacios y unimos la cocina al salón. Y aquí os dejo el link a nuestro video de youtube dónde os cuento el antes y después del mismo espacio. Deciros que hace menos de una semana, aún hablaba con mis clientes y están encantados del cambio. Les pregunté si volverían a cerrar la cocina, y me dijeron, los dos, que para nada, que habían ganado en vida familiar.

Espero que mis razones te ayuden a poder decidirte,

Un abrazo,

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